El ojo que todo lo controla: así es el operativo previo a la marcha

La primera marcha contra el gobierno de Milei llegará, también, con el debut del protocolo antipiquetes pero incluso antes de que suceda comenzaron con requisas y alertas por parlantes.

El Ministerio de Seguridad de la Nación -a cargo de Patricia Bullrich- prepara el debut de su protocolo de orden público. Desde que se oficializó la convocatoria a movilizar estos 19 y 20 de diciembre para rememorar aquellas jornadas fatídicas de 2001 donde fueron asesinadas 39 personas por la represión policial y que derivaron en la renuncia de Fernando de la Rúa, pero también para expresar el primer rechazo a las políticas de ajuste del presidente Javier Milei, desde la nueva administración se advirtió sobre las consecuencias que acarrearían los cortes con frases como “el que las hace las paga” o “el que corta no cobra”. 

Estos diez días desde su desembarco dieron el margen necesario para pulir un protocolo para evitar los cortes de calles que hoy pondrán a prueba. Por eso, desde que comenzó el día se empezaron a notar las primeras huellas de una jornada que no se aventura como tranquila. La Casa Rosada amaneció vallada y las estaciones de trenes con carteles que advertían sobre las consecuencias de ir a movilizar. A ello debe agregarse otro cuestionado procedimiento: las requisas en los colectivos en busca de manifestantes. Proceso similar al que aplicó la última dictadura cívico-militar en busca de “subversivos”.

Un video grabado por uno de los pasajeros de un colectivo muestra a los agentes policiales subiendo a los colectivos en la Autopista Ricchieri para revisar si los pasajeros llevan banderas o pruebas que indujeran a pensar que se dirigían a una manifestación. Otro vídeo similar surgió de un colectivo en Puente Pueyrredón. 

El ministro y el viceministro de Seguridad porteños, Waldo Wolff y Diego Kravetz, dieron detalles ayer sobre cómo será el fuerte operativo conjunto con las fuerzas federales. “No se podrá interrumpir el tránsito. El ministerio de Seguridad de la Nación frenará a los ómnibus con manifestantes en Puente Pueyrredón, al Sur, Liniers, en el Oeste, Puente Saavedra, y en el Norte” adelantaron.

"Estamos trabajando para que la circulación no quede afectada. Varios lugares de entrada y salida de la ciudad serán controlados durante toda la jornada. Seremos estrictos con quienes quieran utilizar capuchas o máscaras intimidatorias. También con quienes porten elementos contundentes. Tampoco podrá haber niños entre los manifestantes. Para lograrlo, en cada posta de los operativos tendremos personal femenino para que las mujeres con criaturas sean disuadidas y no lleven a los pequeños a la movilización" aseguraron ambos funcionarios. 

De hecho, esta mañana Gendarmería frenó a un micro que transitaba por Panamericana a la altura de Pilar para evitar que 30 supuestos manifestantes ingresen a CABA. Al respecto de la jornada de hoy, Bullrich afirmó que “hace más de 20 años que los piquetes se han convertido en una normalidad en la vida de la gente” y que, por ese motivo, la decisión es “volver al orden en la Argentina, lo cual implica comenzar a decir que se termina los piquetes”.

"Hoy vamos a trabajar con el objetivo de que comience una era en la que los argentinos tengan convivencia, paz y capacidad de llegar a sus trabajos o a donde tengan que ir, en la normalidad de no pensar que tienen dos o tres horas más de viaje de lo que normalmente tienen o que se van a encontrar en el medio de su día con un desastre. Que manifiesten las veces que quieran, que vayan a las plazas o a los cordones de las calles, pero las calles no se cortan. Hoy será un comienzo, empieza un nuevo camino que no tiene vuelta atrás", aseguró la ministra.

En referencia a cómo será el procedimiento policial para cumplir con su promesa de identificar a instigadores y participantes de los cortes de calles, la funcionaria afirmó que “hay cámaras en toda la Ciudad, en los ferrocarriles y en distintos lugares donde puede haber piquetes”. “Habrá fuerzas policiales con cámaras para generar luego un sistema de identificación. El Renaper está trabajando con nosotros para identificar a quienes corten la calle. Sepan que vamos a identificarlos y que van a perder el beneficio social que tienen”, advirtió. 

Sobre la presencia de mujeres y niños en la marcha, afirmó que habrá más cuidado con ellos y que la forma de obrar con ellos será, en principio, pedirles que suban a la vereda para luego anotar a quienes lleven niños para avisarles a los organismos provinciales y nacionales que tienen a su cargo el cuidado de los chicos.

La jornada de hoy es importante por dos cuestiones centrales. Por un lado, la rememoración de las jornadas que representaron el estallido social del 2001 ante políticas similares a las que aplica o desea aplicar el gobierno libertario, contra el que se marchará por primera vez a diez días de su asunción, y, por otro lado, porque las autoridades afirman que la situación de hoy “servirá como termómetro de cómo está la calle” luego de las duras medidas de ajuste anunciadas que harán crecer la inflación durante estos meses. No solo porque es la primera prueba del protocolo diseñado por el Ministerio de Seguridad en una movilización tan masiva, sino porque, principalmente, la legitimidad otorgada a esta nueva administración si bien es grande, no es lo suficientemente fuerte ni oficia como cheque en blanco. 

Todos los ojos estarán expectantes a lo que suceda hoy. Cualquier posibilidad de que termine en una feroz represión, como se advierte, no solo representa el primer golpe social contra la sociedad, sino que también mancha el comienzo de un gobierno cuya legitimidad institucional o fortaleza política en los órganos de representación es cuestionada e insuficiente. 

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