Asado y fiesta en la casa de D10S

Los actuales propietarios del chalet de Villa Devoto que Maradona compró para sus padres abrieron ayer sus puertas e invitaron un asado para ver el partido Argentina-Polonia.

Más argentino imposible. Ayer, de cara al partido que la Selección jugaba contra Polonia, los actuales dueños de la casa del barrio porteño de Villa Devoto que Diego Maradona compró para sus padres doña Tota y don Diego (y donde el astro también vivió), decidieron organizar un asado e invitar a todo el barrio a alentar a la Scaloneta. 

Devenida templo futbolero, la casa recibió a los vecinos que preguntaban incrédulos a sus actuales dueños si se podía entrar. Ante la afirmación y el pase libre, la gente empezó a llegar y la casa se llenó. Los propietarios, un grupo de amigos que decidieron comprarla entre todos, hicieron un asado para el que compraron 80 kilos de carne de vaca, de cerdo, chorizo, morcilla, molleja, entre otras cosas. No faltó el alcohol, el aliento y el festejo, y las zambullidas a la pileta. 

Los amigos prepararon el jardín con globos, sillas, el impresionante asado, y una pantalla gigante para que todo aquel que quisiera entrar pudiera disfrutar del partido Argentina-Polonia en la icónica casa del astro. 

Con piletazo de algunos y llanto de otros, la casa latió al ritmo del fútbol, de la música y de los cánticos alusivos a Maradona que corearon todos los invitados, algo totalmente impensado hace unos meses atrás, cuando algunas inmobiliarias planeaban tirarla abajo para construir allí un edificio.

Con este evento, el propósito del grupo de amigos que compró la casa se acerca un poco más, ya que el sueño de los compradores es hacer un “hotel temático del Diego” para preservar su memoria. 

La casa, adquirida por 900 mil dólares, está ubicada a 200 metros de la avenida Beiró y a 600 metros de la estación de tren Devoto, y cuenta en total con 700 m2 cubiertos y otros 500 m2 al aire libre.

Noticias Relacionadas