Afrontar las consecuencias del temporal 

Los vecinos de la Ciudad aún esperan asistencia por los árboles caídos sobre autos, casas, tendidos eléctricos y calles. La provincia de Buenos Aires pidió recursos a Nación para reparar los daños. 

El temporal de la pasada madrugada del domingo tuvo su mayor epicentro en Buenos Aires, donde se llevó un saldo de 13 muertes en Bahía Blanca, sumado a los múltiples destrozos que ocasionó en el tendido eléctrico, las casas y las voladuras de techos, marquesinas, carteles, semáforos, barreras, entre muchos otros objetos. Si bien pasaron ya algunas horas, las consecuencias siguen estando a la luz ya que, por ejemplo, en la Ciudad de Buenos Aires los vecinos continúan esperando asistencia por los árboles caídos. 

El Gobierno porteño informó que “ya se liberaron al tránsito la mitad de las calles cortadas por caídas de árboles y ramas”, pero lo cierto es que en barrios como Paternal, Villa del Parque, Villa Ortúzar y Parque Chas aún aguardan que eso suceda. De hecho, el dueño de la pizzería "El Jagüel" de Villa del Parque incluso intentó ayer por la tarde  levantar solo las enormes ramas de un árbol que obstruían el tránsito sobre Terrada, para poder sacar su auto y que puedan circular otros vehículos.

Los vecinos afirman que ya hicieron el correspondiente reclamo a la Ciudad y a Defensa Civil llamando al 103, pero que aún no han tenido novedades. Sobre Terrada a la altura de Pedro Lozano, en el mismo barrio, un auto estacionado en la calle fue aplastado por un árbol alto que, arrancado de cuajo por el temporal de una de las veredas, cayó entero sobre la calle tocando su copa la vereda de enfrente.

La administración porteña sostiene que más de 2.500 operarios trabajan tras el temporal. Precisaron que entre las 14 del domingo y las 14 del lunes ya se descargaron 50 mil kilos de restos de árboles en el Centro de Reciclaje. Agentes de Bomberos, Defensa Civil, las empresas de higiene urbana, cuadrillas de diferentes áreas y Agentes de Tránsito trabajaron durante todo el día para asistir a los vecinos y reparar los daños, completaron.

En la provincia de Buenos Aires también los destrozos fueron varios. Tal es así que el Gobierno bonaerense solicitó al Gobierno Nacional una partida equivalente a 10 mil millones de pesos para paliar los daños provocados, especialmente en Bahía Blanca, pero también en otras zonas del conurbano.

Así lo informó el ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, quién destacó que para el distrito "fue una semana trágica" por la consecuencias del temporal de viento y lluvia. En relación al pedido al presidente de la Nación, Javier Milei, expresó que lo que le solicitaron fueron chapas y algunos elementos necesarios para reparar sobre todo las voladuras de techos en Bahía Blanca, Tres Arroyos, Monte Hermoso, Chasicó, Villarino Norte, entre otras localidades del conurbano. En caso de que no se les envíe ese material, piden una “partida financiera” equivalente para poder hacer frente a la situación, más allá de lo que tenía stockeado el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad provincial. 

La solicitud fue elevada al secretario de Desarrollo Social de la Nación, Pablo de la Torre, pero, según Bianco, "se está hablando", sin que "todavía haya una respuesta fehaciente". "No estamos pidiendo dinero adicional, no estamos pidiendo dinero para otra cosa que no sea efectivamente dar una respuesta adecuada a la situación que tuvo la provincia de Buenos Aires y me parece que corresponde, no digo que no se haya dado la asistencia, se está negociando eso", concluyó.

¿Cómo se explica lo que sucedió este domingo?

Paola Salio, investigadora del Conicet en el Centro de Investigaciones del Mar y la Atmósfera (CIMA, Conicet-UBA), explicó que lo que ha sucedido tiene que ver con lo que se conoce como “un sistema convectivo de mesoescala de gran intensidad", que se caracteriza por vientos extremos que en algunos casos superaron los 100 kilómetros por horas. Si bien la doctora en Ciencias de la Atmósfera explicó que no es posible evitar que este tipo de eventos extremos causen daños, sí se puede tratar de minimizarlos.

En ese sentido, juegan un rol clave los sistemas de alerta de los que dispone el Servicio Meteorológico Nacional que, como en este caso, preavisan con anticipación considerable lo que puede llegar a suceder. Si se hubieran tenido en cuenta las alertas naranjas pronosticadas desde el 15 de diciembre, tal vez se hubieran podido evitar algunos daños.

La particularidad de esta tormenta, según explica la especialista, fue que se extendió mucho en espacio -azotó varios cientos de kilómetros- y tiempo -duró cerca de diez horas-, por lo cual recibió el nombre de “derechos”. “Los derechos se mueven muy rápidamente formando un frente de ráfagas que siguen la misma dirección que la tormenta y generan vientos muy intensos, aunque es importante señalar que muchas veces se asocia todo viento intenso a un tornado y eso es incorrecto”, afirmó.

Agrega que, dado que la tormenta se produjo durante la noche, la única forma de evaluar si fue o no un tornado es a través de los daños que produjo. “Por los daños observados a través de medios de comunicación y redes sociales no hay evidencia de que haya ocurrido un tornado”, señala.

Salio subraya la importancia fundamental que tienen las investigaciones científicas en el campo de las ciencias de la atmósfera para optimizar el sistema de pronósticos, y destacó, en este sentido, una experiencia de investigación internacional de la que formó parte hace algunos años en el estudio de las fuertes tormentas, denominado Relámpago-CACTI.

Alberto Floreano, arquitecto, profesional principal del Conicet, coordinador del área de Sistemas y Componentes constructivos del Centro Experimental de la Vivienda Económica (CEVE, Conicet-AVE) y especializado en viviendas “seguras”, señaló: "Por lo que se sabe por las noticias que vimos estos días, el derrumbe del techo que ocurrió este fin de semana en Bahía Blanca tuvo que ver más con el fenómeno climático que con una mala ejecución de la construcción del club”.

"Aunque es necesario advertir que generalmente, cuando se dan eventos así, las fallas no tienen que ver con los materiales que se utilizan en la construcción, sino al modo en que se los utiliza. Es decir que hay que construir siguiendo unas normativas que no siempre se llevan adelante para construir viviendas seguras", agregó.

Fuente: Télam.

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